lucefuriporta: luz de exterior

Luz personalizada: edificios bien iluminados

Una luz bien proyectada hace que la luz no sea plana y uniforme, sino que consigue que cada fachada cuente su propia historia de manera coherente y  es capaz de marcar una diferencia sin desvirtuar en entorno histórico en el que se halla.

Arquitectura urbana iluminada

Un punto importante es determinar la ubicación de los focos y el tipo de lámparas a utilizar. Por ejemplo, la iluminación de seguridad se coloca en áreas como las entradas y las salidas, para que estas estén bien iluminadas para los visitantes.

Edificios históricos iluminados

Elegancia histórica

Para iluminar un edificio histórico, el primer paso es estudiar su historia, su construcción, los detalles y elementos que lo componen para ofrecer un resultado coherente con el conjunto.

La luz realza la historia y belleza de un edificio y ha de ser comprendido como un conjunto al verlo.

Valor de la luz exterior

Unificar criterios lumínicos

Es habitual encontrar en una misma zona distintos tipos de lámparas y luminarias que ofrecen luces dispares, poca luz o una iluminación excesiva que puede resultar molesta y causar deslumbramientos.

El proyecto de iluminación unifica criterios para zonas concretas y ofrece un resultado más armonioso que a simple vista puede resultar imperceptible, pero permite admirar las formas y el entorno.

Planificación lumínica urbana

Direccionalidad de la luz en iluminación exterior de edificios

Visualmente, la dirección de la luz afecta a cómo se perciben los edificios y sus alrededores, realzando características arquitectónicas y mejorando la seguridad y la navegabilidad. También influye en el bienestar de las personas al interactuar con su entorno, especialmente en términos de confort y orientación, y es un factor importante en la contaminación lumínica. Una cuidadosa planificación de la direccionalidad de la luz exterior es crucial para lograr un equilibrio entre estética, funcionalidad y salud.

También es un factor clave en la minimización de la contaminación lumínica. Una iluminación exterior mal dirigida puede dispersarse en el cielo nocturno, afectando a los ecosistemas y contribuyendo a la contaminación lumínica. El uso de luminarias dirigidas y bien diseñadas ayuda a enfocar la luz hacia donde se necesita, mejorando la visibilidad y la seguridad, al tiempo que reduce el impacto en el cielo nocturno y el entorno natural. Es importante un diseño cuidadoso para equilibrar las necesidades de iluminación con la protección del medio ambiente.

Luz vertical y luz horizontal

La luz vertical recorre las fachadas. La horizontal se centra en las plantas para ofrecer una luz más concentrada en la parte inferior, más cercana a la actividad de las personas. Esta luz tampoco ha de ser una luz molesta desde el interior del edificio.

Se puede optar por una luz más sutil en la parte superior para evitar excesos lumínicos y contaminación lumínica, pero que marca el perímetro del edificio para ofrecer una imagen de unión de las fachadas.

Destacar los detalles arquitectónicos

Cada detalle de la fachada, molduras, huecos, columnas, formas, ha de iluminarse de forma especial respetando sus características.

Una escenografía de luz nocturna invita a disfrutar de la experiencia con la capacidad de poder convertirla en un espectáculo nocturno.

En edificios de nueva construcción habrá que tener en cuenta cómo se ve el edificio desde fuera sobre todo si cuenta con grandes ventanales o fachadas de vidrio que permiten ver el interior del mismo.

Distribución espectral de la luz

La distribución espectral en la iluminación exterior de edificios es importante tanto para la estética como para el impacto ambiental. Diferentes longitudes de onda de luz pueden resaltar colores y texturas de los edificios y paisajes circundantes. Además, se debe considerar el impacto en la fauna local y la contaminación lumínica. Una distribución espectral cuidadosamente seleccionada puede mejorar la apariencia de los edificios y ser respetuosa con el medio ambiente y la comunidad.

La luz, valor añadido

Con la luz exterior, los espacios públicos ganan valor y atractivo, animan el entorno y fomentan la interactuación personal.

Luz saludable

Una buena iluminación se diseña según la normativa y los estándares establecidos, pero se proyecta considerando todo un abanico de posibilidades que ofrece la luz a la hora no solo de embellecer el entorno, sino de mejorar el estado anímico de las personas.

Algunos aspectos que hay que tener en cuenta a la hora de iluminar la fachada de un edificio son: los niveles de luz necesarios según la normativa, el espectro luminoso, el momento del día y el horario de encendidos, o la direccionabilidad de la luz.

Al planificar la iluminación exterior, hay que tener en cuenta el propósito, los sistemas de iluminación que se utilizarán, la cantidad y tono de luz deseados y su ubicación. Esto garantizará que el edificio tenga el aspecto y la funcionalidad deseados.

_imágenes Viabizzuno