luz y arquitectura

desde siempre ha existido una estrecha relación entre luz y arquitectura, hasta constituir un elemento constructivo más.

la iluminación afecta directamente a la visión y, en consecuencia, a la percepción del espacio y de la atmósfera. por eso no se puede hablar de arquitectura sin tener en cuenta la luz.

Iluminación arquitectónica Viabizzuno

Cómo manejar los conceptos de luz y arquitectura

la iluminación es una parte esencial de cualquier proyecto arquitectónico porque ayuda a ver el espacio, pero también a delimitarlo y provocar emociones diferentes.

la luz permite al arquitecto agregar cualidades a cada espacio o a todo conjunto del proyecto, y a definirlo en función del ambiente deseado y de las actividades que se desarrollarán en él.

Cración de espacios con luz natural y aritificial

contribuye también a crear espacios con funcionalidades diferentes: lugares de trabajo, de ocio, de descanso, etc., con sus necesidades y características distintas.

En esta relación entre luz y arquitectura, la luz natural y la artificial, el número y tipos de fuentes de luz, su potencia, su intensidad, su tonalidad, el brillo… influyen en la percepción de los espacios.

todo depende de hasta donde estemos dispuestos a llegar y a experimentar. qué sensaciones y sentimientos queremos despertar o qué recuerdos deseamos evocar.

la creación de un ambiente está ligada al tipo de iluminación que usamos, cómo la controlamos y la regulamos.

con la iluminación podemos crear espacios más grandes, abiertos y claros, o ambientes más íntimos, relajados y oscuros.

sin olvidar que la iluminación ha de estar en armonía con la arquitectura y con el espacio en cada momento del día y actividad que en él se desarrolle.

la luz influye en la forma en que vemos el espacio y a la vez evoca sensaciones, bien por recuerdos asociados o por generar ambientes más o menos relajados.

El juego de luces y sombras en el diseño

El juego de luces y sombras cambia por momentos la percepción de un espacio arquitectónico. Las sombras crean contrastes visuales interesantes, dan profundidad y textura a los elementos arquitectónicos.

Un buen diseño de iluminación considera cómo la luz natural cambia a lo largo del día y utiliza esta variabilidad para crear efectos dinámicos y atractivos.

Además, la luz artificial puede ser ajustada para complementar la luz natural. De este modo, un sistema de iluminación bien diseñado puede hacer que una estructura parezca más imponente al iluminar sus contornos y proyectar sombras que acentúen sus detalles.

Este enfoque mejora la estética, añade una capa de funcionalidad y asegura que todos los espacios sean usables y atractivos en cualquier momento del día.

Luz y arquitectura: bienestar en los espacios 

Más allá de su impacto estético, la luz tiene un papel crucial en el bienestar de los ocupantes de cualquier espacio:

La luz, proyectada de manera consciente y deliberada, se convierte en una herramienta poderosa para mejorar tanto la funcionalidad como la habitabilidad de los espacios arquitectónicos.

Cuando observo una superficie, una pared, un campo o bien una superficie de agua percibo vibraciones.
Es la luz que ilumina y me transmite estas sensaciones, porque la luz, elemento fundamental de la vida, actúa sobre todos los sentidos, influye sobre nuestro humor, transmite calor.
La capacidad mutante de la luz transforma la arquitectura,  produce sombras que cortan superficies, evidencia salientes y entradas, muestra la naturaleza de la materia y la suavidad de la piel, hace que cada vez percibamos una cosa distinta.
Por eso pienso que la arquitectura se proyecta con la luz. 
Fuente ‘form m’ marionanni

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